Pues sí, ha sido llegar Botella al ayuntamiento y comenzar con una borrachera de medidas de austeridad: Recorto un poquito de cultura por aquí, un poco de formación por allí, un poco menos de derechos por allá, lo unimos todo, y ya tenemos preparada una buena.

Claro, tendremos preparada una buena cuando dentro de unos años se empiecen a notar las carencias educativas y de competitividad de las que tanto se llenan la boca los políticos cuando hablan de mejorar la educación, pero de la que menos se acuerdan cuando lo que hay que hacer en invertir más en eso y menos en coche oficial… O es que no les parece suficientemente barato el Metro?

Marea amarilla bibliotecaria

Resulta que ahora, como se le van a transferir 13 bibliotecas al Ayuntamiento de Madrid por parte de la Comunidad de Madrid, a algún iluminado se le ha ocurrido la genial idea de no cubrir los 54 puestos vacantes que también le transfiere la Comunidad y plantear que la gestión de tres de las nuevas bibliotecas quede en manos de “vecinos voluntarios” para fomentar la participación ciudadana, y se ha quedado tan ancho…

Aunque por parte del Consistorio han tratado de identificar esta iniciativa con otras iniciativas americanas que tratan de involucrar a los ciudadanos en labores culturales, lo cierto es que muchos países utilizan estos servicios como elementos extras de apoyo a profesionales, nunca para sustituir el trabajo técnico y de gestión de las bibliotecas.

A mí, que también se me ocurren ideas de vez en cuando, se me antoja más útil y más fácil que, en lugar de que los vecinos tengan que encargarse de tareas técnicas propias de los profesionales de la documentación, que los políticos se vayan a su casa, que ya nos encargamos los ciudadanos voluntarios de hacer su trabajo, ya que seguramente lo haremos de forma más honesta y con mejores resultados de los que están teniendo hasta ahora…

Con el fin de defender a la profesión ha comenzado un campaña promovida por la Plataforma contra el préstamo de pago llamada “de corazones y bibliotecas” para sensibilizar a la gente sobre el tremendo daño que se le está causando a sector con este tipo de medidas. El próximo día 4 a las 12 de la mañana se realizará un acto de protesta que consistirá en abrazar la cabecera del sistema bibliotecario español (la BNE) y demostrar así lo apreciadas que son las bibliotecas por sus usuarios. Además, también se va a empezar a ditribuir entre los participantes y entre los enamorados de las bibliotecas unas camisetas y chapas para hacerse más visibles. Estas artículos serán distribuidos en Madrid a través de SEDIC, C/ Santa Engracia, 17, 3º (28010 Madrid), a cambio de una donación voluntaria de 5,5 €.

Os animáis a participar en la Marea amarilla?