Ayer por la mañana tuvo lugar el Desayuno profesional (Al descubierto) organizado por Biblogtecarios y por SEDIC, en esta ocasión dedicado al Community management con cuatro grandes Gurús del medio on-line, profesionales destacados del sector: Antonio Gallego (presidente de AERCO), Javier Pavía (Community Manager de la BNE), Sergio Pérez (on-line manager de Parrot España), y Loreto Gómez (fundadora de Estrategas). Junto a un buen número de asistentes (algunos invitados por SEDIC y otros a través de Biblogtecarios), se desarrolló este entrañable encuentro entre profesionales que sirvió para desvirtualizarnos todos de las diferentes redes sociales donde nos teníamos localizados, y para aprender muchas cosas curiosas sobre el presente y el futuro de la gestión de comunidades virtuales.

Además de de los invitados, estuvo Julián Marquina (profesional de reconocido prestigio dentro del sector de la documentación y gran emprendedor) que hizo de maestro de ceremonias y presentador de la mesa, planteando diversas preguntas en un foro activo, dinámico y muy enriquecedor.

Desayuno profesional Biblogtecarios-SEDIC

Antonio Gallego (presidente de AERCO), Sergio Pérez (on-line manager de Parrot España), Javier Pavía (Community Manager de la BNE), y Loreto Gómez (fundadora de Estrategas)

Entre los numerosos temas que se trataron y la cantidad de preguntas realizadas a los ponentes, pude colar una sobre la que se lleva tiempo polemizando, y aunque se ha escrito bastante sobre ello, quería saber la opinión de los ponentes al respecto:

¿Qué opináis sobre la supuesta burbuja dentro de community management sobre la que se habla últimamente? ¿Son fundados esos rumores sobre la creación de una burbuja en ese ámbito?

Algunos ponentes señalaron la necesidad de hacerse un hueco en la organización. Quizá el desconocimiento de las empresas hacia este nuevo entorno profesional de tan reciente creación sea lo que complica el panorama a la hora de seleccionar a la persona adecuada, de llevar una estrategia correcta, etc.

Pero la respuesta más inquietante fue la de Antonio Gallego que, en resumidas cuentas, vino a decir que el tema de la burbuja dentro del CM dependía también en gran medida de un posicionamiento en la Web de los creadores de contenido que hablaban sobre ese tema, más que por ser una burbuja real. Es decir, había sido una temática tan polémica y reportaba tanto tráfico hablar sobre ello que las publicaciones sobre el tema se habían multiplicado, no por el hecho de existir realmente esa burbuja, sino con el fin de generar tráfico hacia las diferentes Webs que publicaban sobre este asunto. Parece ser que una de los términos más buscados en Google España (si no el que más) era precisamente Community manager. En este sentido, si uno realiza un post sobre este tema, tendrá más posibilidades de reconducir tráfico hacia tu Web.

La verdad es que la explicación no me convenció totalmente, aunque viniendo de quien viene, uno de los máximos exponentes del CM en España, no tendría que dudar ni un momento… Pero no dejo de preguntarme por qué se han hecho eco de una supuesta burbuja (si no es real) hasta los periódicos nacionales o webs de reconocido prestigio que han tratado de arrojar algo de luz sobre este asunto, sin que se les deba acusar de buscar tráfico desesperadamente.

Desde luego, que ha habido un crecimiento exponencial en estos últimos años en torno a esta figura es algo innegable, y que ese crecimiento exponencial ha podido provocar un gran interés en el desarrollo de una carrera profesional en este ámbito sin tener la certeza de que se convierta en una profesión de sólido futuro, es algo más que probable, aunque puede que todavía se necesiten algunos años más para verificar estas cuestiones. Lo cierto es que existen algunos argumentos que podrían hacer pensar en una futura sobresaturación en este sector por desconocer a ciencia cierta cuál será el alcance sostenible entre inversión y beneficio, lo que no quiere decir que el community manager no sea una figura cada día más imprescindible para muchas empresas, ¿pero para todas? Lo dudo mucho.